“Vente a dormir conmigo”. Quizá no sea el día para compartir mis sueños, no quiero causar pesadillas a nadie. Me siento sola. Por favor no lo hagas, no quiero hacerte daño. Al final todo me sale mal siempre…no son excusas, son mis miedos, ya demasiado reales.
Necesito cobijo y tu estás deseando prestarme el tuyo, compartirlo conmigo hoy, esta noche. Se que me cuidarás, ya lo has hecho otras veces. Me convenzo y recojo mi saco de ya casi disipada ilusión.
No sé qué es lo que buscas aunque intuya qué necesitas. Ya sabemos que por alguna extraña razón no siempre buscamos o queremos lo que necesitamos. Aunque ahora mismo no entienda qué te aporto. ¿Qué quieres de mí? Yo no irradio ilusión como tú ni ganas de disfrutar de cada pequeño detalle de la vida. Aún así, haré lo que pueda para que seas feliz al menos el tiempo que te acompañe.
Luces que dibujan sueños y brillan tus ojos. Sigo sin saber cómo termina. Me encantan tus manos. Tienes frío pero era el trato. Yo también tengo frío por eso estoy aquí. Intento abrigarte y tu me abrigas a mí. Será mejor dormir…o al menos intentarlo. Lo siento, culpa mía.
Comienza un día nuevo con el que batallar. Aunque cansada, con más fuerzas.
Gracias por cuidar de mí en esta mala noche.
Hoy es de diciembre y con lo que leo, me describes cosas que no t imaginas….. simplemente agridulce